La NASA fue en algún momento el único fabricante de cohetes, pero hoy en día comparten sus mejores prácticas, ofrecen subvenciones e incentivan a la industria a reflexionar sobre las aplicaciones espaciales. Según Steve Gaddis de la NASA, esto permite que el organismo gubernamental se enfoque más en desarrollar procesos innovadores e investigar la exploración del espacio sideral, y menos en manejar la logística y viajar a estaciones espaciales.